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domingo, 4 de mayo de 2008

Muscat - Playa y despedida

¡¡¡ Feliz Día de la Madre !!!

Todo lo bueno se acaba. Es domingo, pero es martes. La gente trabaja, los niños van al colegio, hay que hacer la compra, hay que asistir a reuniones. Hoy es nuestro último día en familia, nuestro último día en Muscat.

Por la tarde nos juntamos todos otra vez; después de recoger a las niñas del cole, vamos a la playa. El agua está algo más fresca que el primer día que vinimos. Se estaba muy bien en el agua, pero no podíamos quedarnos allí siempre. Hemos tomado una limonada y jugado al futbolín. Luego a casa, que mañana es día de colegio. Cenar y las niñas a la cama, eso sí, antes besos, abrazos (¡¡¡incluidos de Valeria!!!) y unos caramelos que nos trae Valeria para que los comamos en el avión.

Las últimas conversaciones las dedicamos a Noruega, que no tiene nada que ver con Omán, excepto por ser el próximo destino de nuestros anfitriones.

Vamos al aeropuerto, pasamos los controles, esperamos el embarque, montamos en el avión... adios Muscat, hola de nuevo, Chennai.

Nota: la foto del sol al caer la tarde entre la torre y la cúpula de la mezquita la tomé ayer durante la visita al palacio del Sultán.

sábado, 3 de mayo de 2008

Muscat - El palacio del Sultán

El fin de semana ha terminado, es sábado pero a la vez es lunes: las niñas al cole, Gerbert a trabajar, Nuria a cumplir con los deberes de expatriada. Nosotros, con calma.

Por la tarde hemos vuelto a Muscat ciudad, esta vez para ver el palacio oficial del Sultán. Que es en donde recibe a los visitantes, pero no donde vive. El edificio es, como todo lo que construye el Sultán, inmenso. El entorno recuerda a otros palacios: un gran pasillo, con edificios laterales y al fondo, el edificio principal. Pero el estilo no se puede definir, mezcla de árabe con moderno.

La parte de atrás tiene salida al mar. Y en los alrededores se encuentran diferentes edificios oficiales, salas de exposiciones, museos y muchas zonas ajardinadas donde los omaníes disfrutan de, según Nuria, la principal actividad de ocio nacional: estar sentados, charlando, tocándose los pies.

Hemos terminado la tarde paseando de nuevo por el paseo del puerto, regateando para comprar cosas en el zoco (he pagado 13.500 OMR por 2 cosas por las que me pedían 32.000 OMR y aún así creo que han ganado mucho dinero...). Después a casa, las niñas tienen que cenar e irse a la cama, habrá que discutir un poco con Miki para que coma y tener cuidado con no incumplir alguna de las normas establecidas por Valeria: mamá se sienta aquí, Eca (Madam) allí, Ella (yo mismo) aquí, papá más allá, esta taza es miiiiia, este tenedor es miiiiio, etc. Luego a dormir, que mañana es el último día.

viernes, 2 de mayo de 2008

Muscat - Wadi Bani Awaf

Como un niño con zapatos nuevos.

Así dice Madam que estaba yo hoy. Y no era precisamente por haber madrugado... si no porque hemos ido a ver el Wadi Bani Awaf y, después de cuatro meses, ¡ he vuelto a conducir y todavía me acordaba !Un Uadi (o Wadi en inglés), es el cauce seco (excepto tras la temporada de lluvias) de un río de las regiones desérticas. En Omán hay bastantes wadis y son uno de los principales atractivos turísticos del país. El Wadi de Bani Awf es uno de los más espectaculares del país, y uno de los más visitados por los turistas. Su recorrido, que corta las montañas del Jabal Shams y que pasa por el pintoresco pueblo de Balad Sayt, permite explorar diferentes cañones y por supuesto, Snake Gorge, la Garganta de la Serpiente.

La ruta que hicimos para visitar el wadi tiene un recorrido de 382 km (131km para llegar desde Muscat, 59 km de recorrido y 192 km de regreso). Atraviesa montañas, se ven oasis y se recorre el wadi. Tras la época de lluvia uno se puede bañar en piscinas naturales, mojarse en los riachuelos y disfrutar de las cascadas.

Ahora estamos en época de secano, así que no hemos podido bañarnos ni ver las cascadas. Lo que sí que hemos hecho es disfrutar de los paisajes de la montaña, de las vistas del pueblo de Balad Sayt y, por supuesto, pasar un poco de calor, sobre todo cuando estábamos fuera de la cobertura del aire acondicionado del coche.

Y hablando del coche... qué placer poder conducir de nuevo. Al ir no me atrevía, sobre todo porque los coches iban a 120 km/h, y uno no está acostumbrado a esas velocidades.

Pero una vez en plena montaña, y tras la primera pausa, no puede resistir la invitación que me hizo Gerbert. Desde ese momento y, por tramos, repartimos la tarea de conducción. Eso sí, la vuelta fue toda mía; cambio de velocidad, adelantar, intermintentes, acelerar, frenar, ir a 120 de velocidad... y aparcar.

jueves, 1 de mayo de 2008

Muscat - Bautizo cristiano de un niño indio

De ceremonia en ceremonia. En Chennai una boda, en Muscat un bautizo. El sobrino de Mary (Maid de Nuria y familia) ha entrado a formar parte de la familia cristiana. Este hecho me da la oportunidad de comentar la política religiosa del país.

Omán es un país musulmán, pero que permite la libertad de culto siempre que las demás religiones no roben fieles de entre los seguidores del Corán. El Sultán Qaboos tomó esta decisión (junto con otras aperturas que han ayudado a mejorar notablemente el país) tras asumir el título en 1970.

Al parecer, lo bien que lo acogió una familia cristiana durante su época de estudiante en Inglaterra ha sido uno de los factores que le condujeron a la posterior apertura del país, incluyendo un trato especialmente tolerante para con los cristianos.

Como me dijo Gerbert cuando me lo contó, "es increíble como una pequeña obra puede hacer cambiar el curso de la historia de un país entero".

Muscat - Mezquita Sultán Qaboos

Es jueves, pero es fin de semana. ¿Parece extraño verdad? Pues es lo normal en los países musulmanes, donde el día de oración es el viernes en lugar del domingo.

Hemos aprovechado la mañana para ir con Gerbert a visitar la Mezquita del Sultán Qaboos. ¡Pedazo mezquita! No sé si es la mezquita más grande del mundo, pero seguro que le falta poco...

Hemos podido hacer la visita sin problemas, pese a que hay un protocolo muy estricto referente al vestuario:
  • los hombres no pueden ir en tirantes ni con pantalón corto, fácil.
  • las mujeres deben ir tapadas, sólo visibles la cara y las manos; aquí Madam (que ya venía advertida de casa) tuvo que adaptar un poco su vestuario.
Por fuera se ve un grupo de edificios inmenso, pero entrar en el recinto te deja con la boca abierta: las dimensiones, los colores, los dibujos geométricos (el islam prohíbe dibujar formas animales o personas), la calidad de los materiales... todo es espectacular.

Hay que quitarse los zapatos antes de entrar en la sala de oración, y una vez dentro la mandíbula se desencaja del todo: ¿será por la alfombra más grande del mundo que cubre por completo los n-mil metros cuadrados?, ¿será por las 16 (puede que más) lamparas de cristal que iluminan los pasillos laterales? ¿o será más que nada por la gran lámpara de cristales de Swarosky que cuelga bajo la cúpula central?

No sabía qué fotografiar primero, si la alfombra (por sectores para luego reconstruirla), si las lámparas una a una, si los mosaicos de colores, o las colecciones de libros.

Mejor vedlo vosotros mismos en el vídeo.

miércoles, 30 de abril de 2008

Muscat - Visita al zoco y cena en hotel

Algo no va bien.

El avión ha salido de Chennai 5 minutos antes de la hora y ha aterrizado en Muscat casi media hora antes del horario previsto; sólo hemos tardado 10 minutos en hacer todos los trámites del visado (incluyendo el pago de las tasas, 6 OMR/persona por un visado de 1 mes, algo menos de 15€), al llegar a la zona de recogida de maletas, ya las tenían allí apartadas... esperando por nosotros, y sólo dos minutos después, hemos encontrado a Nuria.

Ir a casa en coche tampoco ha sido normal: carreta de cuatro carriles, apenas unos centenares de vehículos, los coches no tocan el claxon para adelantar, todos por el carril que les corresponde sin amontonarse, semáforos claramente indicados como tales, conductores respetan las señales... ¿pero quién ha enseñado a conducir a esta gente?

Cero problemas, cero retrasos... ¿será que hemos llegado al país perfecto? ¿o será, simplemente, que he estado demasiado tiempo en Chennai y había olvidado este tipo de cosas?

El primer día ha sido muy familiar. Lo cual, y teniendo en cuenta que en los últimos 4 meses (y a excepción de Bob y la llegada de Madam) lo más parecido a la familia ha sido Vadamalai, se ha agradecido un montón. Tras dejar las maletas en casa hemos ido a hacer "recados", a la guardería a buscar a Valeria y después a preparar el almuerzo. Gerbert, contra lo que es habitual en él, no ha comido en casa, pero quien sí que ha llegado del colegio a la hora prevista ha sido Miki.

Por la tarde hemos hecho la primera escapada a la ciudad para ver el paseo del puerto y el zoco (ver mapa).

No recuerdo la última vez que estuve en un zoco, de hecho, no sé si alguna vez antes estuve. El de Muscat es pequeño y a la vez grande; o es grande y a la vez pequeño... quizá sea como todos los zocos, quién sabe. Un sinfín de pequeñas de tiendas llenan las estrechas calles que lo componen.

Empezamos por la zona de joyas: un grupo de calles largas y estrechas, como todas las demás pero llenas de tiendas con mínimas medidas de seguridad pero con oro (amarillo, de 24 quilates) en sus tres paredes interiores, el escaparate y el mostrador. No puedo calcular cuánto oro tenían, pero seguro que podían alimentar a muchas familias de Chennai durante bastante tiempo.

Más adentro hay tiendas de ropa, perfumes, juguetes, muebles, detalles, alfombras, cuadros, ... variedad de colores y olores. Vendedores que te ofrecen lo que tienen: "Do you like a pasmina, madam ? Best quality !" (Una pasmina, señora? Son de la mejor calidad!). Lo mejor es que no hace mucho calor. Nuria nos ha llevado a la mejor hora, cuando el sol ya casi no calienta; y además, las calles del zoco están cubiertas, hay sombra en todas ellas y eso, creedme, se nota.

Antes de volver a casa hemos tomado un refresco: zumo de lima con menta; dulce, un punto ácido, pero sobre todo: refrescante.

De vuelta a casa; saludamos a Gerbert, cenan las niñas, y nosotros (los que nos decimos adultos) nos vamos a cenar a un hotel: Hotel Al Husn. ¿ Qué se puede contar de un hotel de 6 estrellas ? ¿ Que tiene palmeras en el hall ? ¿ Que tiene una piscina con vistas ? ¿ Que en sus restaurantes se come muy bien ? Puede, pero lo que más nos impresionó fue el maitre: era más alto que Gerbert... ¡ y eso que nuestro holandés mide 2 metros !

Vamos a dormir, mañana es jueves... y aquí ¡ empieza el fin de semana !