Estamos a principios de marzo y todavía hace frío en Chennai; el termómetro todavía no pasa de los 30 grados y necesitamos algo caliente para mantenernos a tono... Para los españoles lo suyo sería comerse un buen cocido montañés o un cocido madrileño o unas buenas alubias asturianas, pero para nuestros amigos de más allá del charco, lo que hace falta es un
Sancocho, rico caldo a base de verduras, tubérculos, pollo y algo más.
Ana (de Colombia) y Christian (de Dinamarca) han sido los maestros de ceremonias... y yo, que sabéis bien que soy adicto a esto de la cocina, me he fijado mucho para poder pasaros la receta.
Ingredientes:- un montón de amigos, para mejorar el gusto es imprescindible que sean de diferentes nacionalidades (Colombia, Dinamarca, Guatemala, España, Francia, Portugal, República Dominicana, Bélgica, Costa Rica...)
- el montón de niños de los amigos
- un montón de cerveza
- un poco de licor
- un montón de refrescos y aperitivos
- unos kilos de patata
- unas docenas de mazorcas de maíz
- unas cuantas zanahorias, yucas y demás
- media docena de pollos, al ser posible ya muertos y troceados
- una olla de Bilbao (con una tapa también de Bilbao)
| - una maid con marcha
- un chófer enrollao
- globos de agua con agua dentro
- música a todo trapo
- ganas de fiesta y litros de café para aguantar hasta muuuyyyyy tarde
- mesas y sillas
- un amigo que sepa hacer sangría y la traiga por litros
- un buen patio para preparar el fuego y la fiesta
- vecinos que no molesten
- unos cuantas garrafas de a 25 litros de agua cada una
- sal, aceite y especias al gusto de la maestra
|
Preparación:
Se usan las cervezas, los refrescos, los aperitivos y la música como anzuelo para pescar a los amigos a eso de las 4:30 de la tarde. Se pone a la maid con ellos a cortar, pelar y trocear las verduras y tubérculos mientras se deja a los niños en el remojo de una guerra de globos de agua mientras el chófer prepara el fuego y pone a calentar el agua dentro de la olla de Bilbao.- Sobre las 6 de la tarde se pone todo a cocer (añadiendo el pollo y con cuidado de apartar a los amigos para que no se quemen) y se empieza a repartir sin control las ganas de fiesta.
Cuando ya es de noche, la temperatura baja de los 28 grados y parece que el personal se va quedando sin fuerzas, es el momento, se reparte el caldo. La gente tiene que repetir, normalmente lo piden por ellos mismos, pero si alguno se despista no es preocupante, a más tocan los demás. - Cuando el caldo haga su efecto en los cuerpos presentes, se puede sacar el licor para terminar de caldear los corazones y soltar las ganas de bailar... que tienen que durar hasta más allá de las de la madrugada.
Nota: Es importante sincronizar la llegada del amigo con la sangría, se consigue un efecto especial en las caras de la gente. Y hay que tener cuidado con los niños (evitar que se les corte la digestión... así se evitan sustos posteriores) y con los franceses (sobre la 1am y después de la cerveza número 15 se ponen a bailar sevillanas y flamenco).