domingo, 12 de abril de 2009

Bangkok - El Gran Palacio

Salimos de Siem Reap con destino Chennai... de camino, paradiña en Bangkok en donde hacemos escala para cambiar de avión. Son las 9:30 de la mañana y hay que esperar hasta casi las 8 de la tarde... ¿qué podemos hacer? Desde luego, quedarse en el aeropuerto no parece una buena idea. Las maletas están facturadas hasta destino y aunque el aeropuerto de Bangkok es una pasada, hay que intentar ver algo de la ciudad.

Nos acercamos al control de pasaportes y nos dicen que no necesitamos visado, que podemos pasar en modo "tránsito" así que no dejamos que se lo piensen dos veces, les damos los pasaportes y nos colamos en Tailandia, ¡ otro sello para Madam !

Localizamos un mapa de la ciudad, echamos un vistazo rápido y decidimos qué hacer... la elección es difícil porque sólo tenemos tiempo para ver una cosa, elegimos el Gran Palacio. Un taxi nos lleva a los cinco de punta a punta de la ciudad en una hora, sacamos las entradas y preparamos las cámaras. Qué pasada ! Edificios dorados por todas partes, templos, pagodas, budhas, demonios, turistas... si ya lo decía yo hace tiempo... qué pena de viaje el que nos perdimos hace unos años cuando no pudimos venir a Tailandia !!! Hace calor, pero nos da igual. El espectáculo merece la pena.

Terminada la visita, y tras recuperar un poco de líquido en forma de cerveza Sigha, nos negociamos con un tuc-tuc-ero para que nos lleve a donde queremos comer: la zona de marcha. Hoy hay movida en Bangkok, los camisas rojas están montado jaleo... cuando llegamos todo el mundo está con pistolas... pero de agua ! es el día de la fiesta del agua (o algo así) y tenemos que huir calados, las chicas cabreadas y todavía con hambre.

Otro taxi nos lleva a otro sitio de la ciudad a un restaurante recomendado por el propio taxista; de camino vemos tanques por la calle... nos da igual, tenemos hambre y nos ponemos hasta las cejas de frutos del mar... son las 4 y todavía nos queda mucho día. En esto que nos damos cuenta de que no hemos comprado nada, así que nos vamos a un centro comercial y arrasamos las tiendas.

Ahora sí, es hora de volver al aeropuerto... adios Bangkok, adios Tailandia, adios Indochina... se acabaron las vacaciones.

sábado, 11 de abril de 2009

Siem Reap - Los templos de Angkor

El viaje por Indochina está llegando a su fin, la última parada larga es en Siem Reap, Camboya, para visitar la (probablemente) mayor agrupación de templos del mundo: La ciudad de Angkor, capital del antiguo imperio Jemer, que se extendía por Camboya, Tailandia, Vietnam y parte de Birmania y Malasia.

Visitar tanta extensión de terreno no se hace en un día. En los casi dos de los tres días que nos permitía el pase de 40 USD, tuvimos tiempo de ver lo más importante...
  • el primer día por la mañana recuperamos fuerzas en la instalaciones del hotel y por la tarde visitamos Roluos: templos de Preah Ko (879 dC), Bakong (881 dC) y Lolei (893 dC), y un pequeño asentamiento de monjes budistas.
  • antes de cenar, algunas compras en el mercado local, un paseo por Pub Street, tomar una cerveza local y ver el sitio preferido de los desplazados para el rodaje de Tomb Raider; y para terminar el día, un paseo en tuc-tuc hasta el hotel
  • el segundo día por la mañana Angkor Thom (Gran Ciudad): atravesamos la puerta sur, para dirigirnos al centro de la ciudad en donde encontramos Bayon, donde 54 torres (que representan 54 ciudades del imperio) te sonríen las mires por donde las mires. Bayon TempleLuego Baphoun (un puzzle para montar, porque lo desarmaron y perdieron los planos), Phimean Akas, la terraza de los Elefantes, y la terraza del Rey Leper. Antes de comer tuvimos el tiempo justo para visitar el templo en la jungla, Ta Prohm en donde intenté (sin éxito) localizar a Lara Croft.
  • con el estómago lleno, y antes de visitar el mayor edificio religioso del mundo, nos acercamos (fuera de pronóstico para el guía) hasta Banteay Srei y después el inmenso Angkor Wat (el Gran Templo).
Compré un libro así que podría escribir aquí la historia de cada templo, del dios al que veneraba (por cierto, la mayor parte de los templos estaban dedicados al hinduismo o al budismo o a los dos, o primero a unos y luego a otros y luego otra vez a los primero según el rey que tocara o tocase), el tipo de cada piedra y como era la vida de la época... pero eso lo podéis leer en otra páginas por ahí así que ahorro el rollo. Y tampoco os voy a explicar lo que se siente... no se puede... hay que visitarlo, verlo, dejarse llevar, sentirlo... Lo único que puedo dejar son unas pocas fotos...

La otra cara de la moneda es Siem Reap, una pequeña y pobre ciudad de unos 130 mil habitantes en donde las gasolineras parecen kioskos de whisky y cuyos habitantes viven, principalmente, del elevado número de turistas que vienen a visitar los templos, y a disfrutar de los hoteles-resort-spa. El turismo ha estado aumentando en los últimos años gracias a la popularidad que la película Lara Croft Tomb Raider dio a los templos... pero la crisis llega a todas partes, y hace que aquí, lo que no lleguen, sean más turistas... lo cual es bueno para los pocos que como nosotros llegan, pero malo para la economía de la población.

En esta zona la gente vive con lo mínimo, y todos (especialmente niños, no me extraña que Angelina adoptara camboyanos) intentar vender todo lo que pueden (camisetas, artesanía, ...) a los turistas para llevar algunos dólares a sus humildes casas construidas a base de madera, adobe y hojas de palmera... y esperando que la temporada de lluvia no acabe con sus escasas posesiones y que los mosquitos no les compliquen la salud con enfermedades como el dengue o la malaria (lo cual, y afortunadamente, cada vez sucede menos).

Referencias:
Y las fotos... que casi se me olvidan !!!

La puerta sur

Ta prohm

Banteay Srei
Angkor Wat

jueves, 9 de abril de 2009

Ho Chi Minh City - La antigua Saigón y el delta del río Mekong

Llegamos a Saigón, la antigua capital capitalista de Vietnam, con tres horas de adelanto sobre el plan previsto, con tiempo suficiente para llegar al hotel, descansar un poco y poder cenar tranquilamente disfrutando de la espléndidas vistas del restaurante más alto de la ciudad.

Al día siguiente Tuy (nuestra guía local) nos acompañó en un recorrido completo a la ciudad: Chinatown, Thien Hau Temple (en donde no pudimos hacer peticiones a los dioses porque no hablaban español), paseo en "chicleta" a través de Cholon (Big market) para llegar a otro mercado, Bihn Tay Market. Reponer algo de fuerzas y visitar el museo de la guerra, entrar en el Palacio Presidencial y recorrer los túneles de su búnker. Aprovechamos la visita a la Oficina de correos para mandar unas postales a los amigos mientras oíamos replicar las campanas de Notre Dame Cathedral (dónde habré oido yo ese nombre antes?). Y de postre, un helado artesanal en una terracita local... ¿qué más se puede pedir? Visitar el templo del emperador de Jade, cruzar andando una calle sin que te atropellen las tropencientas mil motocicletas que circulan al unísono, Ayuntamiento, cenar en un restaurante Cubano, y andar, andar, andar como no podemos hacer en Chennai...

Al día siguiente, hacemos dar a Madam otro paseo en barca (en una grande, con tejadillo que da sombra y espacio suficiente para poner una hamaca, una mesita, llevar bicis y una pila de frutas de la zona para degustar durante el trayecto...) por el delta del río Mekong para ver el mercado flotante del Cai Be (en dónde cada barca está especializada en el producto colgado del mástil más alto), cómo se hace el arroz y, cómo no, disfrutar de la gastronomía local...

martes, 7 de abril de 2009

Halong Bay - Patrimonio de la Humanidad

Los dos primeros días nos han dejado un poco cansados, así que ahora necesitamos recuperar fuerzas. Sólo a 3 horas en coche llegamos a la Bahía de Halong, y allí un junco vietnamita nos espera para que podamos descansar durante un día y medio.

En este sitio, las palabras sobran... lo único que se puede hacer es relajarse, dejarse llevar por entre las islas y disfrutar de la tranquilidad.



Nota: Descansamos muy deprisa... tanto que nos dio tiempo (eso sí, justito, justito) para llegar al aeropuerto de Hanoi, adelantar el billete, hacer que volvieran a abrir la facturación, facturar todas las maletas, pasar todos los controles de seguridad, montarnos en el avión y despegar sin retrasar ni un minuto el vuelo... y mira que la chica becaria que nos facturó las maletas hizo todo lo que pudo para que perdieramos el avión...

domingo, 5 de abril de 2009

Hanoi - La ciudad de las torres y la Pagoda del Perfume

Hace tres meses que volvimos a Chennai y todavía no hemos salido de la India... estamos perdiendo las buenas costumbres. Nos hacen falta unas vacaciones y cambiar de aires. Los próximos diez días los pasaremos recorriendo Indochina.

Salimos el sábado de madrugada de Chennai y, tras una breve escala en Bangkok, hemos aterrizado sobre las 9 am (hora local) en la actual capital de Vietnam, la ciudad de Hanoi. Con lo escasamente dormido en el avión y sin parar ni un segundo a descansar en el hotel, hemos empezado a recorrer la ciudad en compañía de Tang, nuestro guía.

Nuestro recorrido nos ha llevado a :
  • Templo Taoísta Quan Thanh Temple
  • Templo budista Tran Quoc Pagoda
  • Residencia y Mausoleo de Ho Chi Minh (primer presidente de la nueva Vietnam, tras liberarla de la ocupación francesa)
  • La Pagoda de Pilar único, templo construido sobre un único pilar (antiguamente de madera, hoy de hormigón) símbolo del pueblo de Hanoi
  • Templo de la Literatura, primera universidad de Vietnam, creada en 1070
  • Hoa Lo Prision, construida por los franceses para encerrar a los revolucionarios vietnamitas, recluyó también a pilotos americanos prisioneros de guerra (John McCain entre ellos), que lo denominaban "Hanoi Hilton". Actualmente sólo queda una cuarta parte del edificio, ya que el resto se derribó para construir los edificios denominados Torres de Hanoi.
  • Y antes de cenar, un tradicional entretenimiento con marionetas en agua (water puppet show)

No hay informático que no conozca el problema de las torres de Hanoi, y pese a que la historia es una leyenda que no tiene nada que ver con la ciudad, yo esperaba encontrar alguna señal de ella... pero de eso nada.

El segundo día toca excursión, vamos a Perfume Pagoda, un grupo de templos budistas construidos en medio de las montañas y a los que se puede acceder recorriendo en barca el río y andando 14 km a pie entre las montañas. Tras cerca de dos horas de viaje, recorremos los 70 km que separan Hanoi del embarcadero. En una de las múltiples barcas de chapa y tras conseguir que Madam calmara los nervios y no nos tirara al agua, iniciamos un tranquilo recorrido del río Day (paseo que yo he disfrutado y Madam no, porque no soltaba las manos del asiento y estaba concentrada en no mover la barca para evitar caer al agua) hasta la base del monte en la que se encuentra la pagoda.

Tras ver los puestos de gastronomía local en los que Madam no me ha dejado degustar el plato más suculento de la zona (carne de perro de montaña a la brasa), hemos subido varios cientos de escaleras para coger el teleférico que nos ha permitido disfrutar de las vistas y llegar rápidamente (y también descansados) a la cima de la montaña en cuyo interior está el lugar de oración budista... vamos, que es algo así como ir a rezar a la Virgen de Covadonga, pero en Vietnam. Por cierto, aquí se reza a los antepasados... se les lleva comida, dinero (falso que luego se quema), coches (formato juguete)... y cualquier otra cosa que les pueda hacer más fácil la vida en el más allá.

El sitio, una pasada; el paseo en barca, genial; el cabreo de Madam a la ida, monumental; la tormenta que nos ha caído durante el regreso por el río, no tiene precio.