Todo lo bueno se acaba. Es domingo, pero es martes. La gente trabaja, los niños van al colegio, hay que hacer la compra, hay que asistir a reuniones. Hoy es nuestro último día en familia, nuestro último día en Muscat.
Las últimas conversaciones las dedicamos a Noruega, que no tiene nada que ver con Omán, excepto por ser el próximo destino de nuestros anfitriones.
Vamos al aeropuerto, pasamos los controles, esperamos el embarque, montamos en el avión... adios Muscat, hola de nuevo, Chennai.
Nota: la foto del sol al caer la tarde entre la torre y la cúpula de la mezquita la tomé ayer durante la visita al palacio del Sultán.